Combate las INFECCIONES CRÓNICAS

A lo largo de años de mi práctica médica en Medicina Convencional, uno se enfrenta a muchas patologías, entre ellas las infecciones crónicas. Formado bajo el pensamiento lineal de la medicina convencional, de que por ejemplo, para la amigdalitis está la amoxicilina que erradica el estreptococo que la causa y problema resuelto, igual para infecciones urinarias, otitis, bronquitis cualquier tipo de infecciones agudas. Salimos de la formación como médico, creyendo que esa es la solución: entregar un antibiótico.

Otra es la triste realidad, se empieza a acumular un cierto grado de frustración de que muchos pacientes no se mejoran y además el antibiótico le causa efectos adversos

Comienza uno a cuestionarse qué tipo de solución voy a ofrecerle a un paciente cuando retornan a consultar por lo mismo. Fue así que buscando cómo ofrecer soluciones verdaderas llegué a la Medicina Funcional.

Gracias a la Medicina Funcional tuve la mirada amplia y dirigida a la causa sobre las infecciones crónicas que voy a compartirte en los siguientes puntos:

< 1 > INTRODUCCIÓN

< 2 > LAS DOS PARTES DEL SISTEMA INMUNE: INNATO Y ADAPTATIVO

< 3 > RELACIÓN ENTRE EL AGENTE INFECCIOSO Y LA RESPUESTA INMUNOLÓGICA

< 4 > EL DAÑO CENTRAL QUE VUELVE UNA INFECCIÓN CRÓNICA

< 5 > EFECTOS DE LAS INFECCIONES CRÓNICAS

  1. LA PERIODONTITIS
  2. HELICOBACTER PYLORI
  3. SIBO
  4. LOS HONGOS
  5. LOS VIRUS

< 6 > SOLUCIONES QUE PUEDES HACER DESDE CASA

  1. LOS ACEITES ESENCIALES
  2. LA ESTRATEGIA MÁS PODEROSA
https://youtu.be/3Q1vG1hniQI

< 1 > INTRODUCCIÓN

Evidentemente la aparición de los antibióticos en la medicina cambió la historia de la humanidad. Hoy en día las enfermedades infecciosas no son la primera causa de muerte gracias a ello. Sin embargo, cuestionando esa mirada lineal que predica que el malo del paseo es el germen y el bueno del paseo es el antibiótico, empieza uno a darse cuenta de que no es tan sencillo y que muchos pacientes básicamente no se mejoran.

Para hablar un poco de esa complejidad, podemos partir de nuestro sistema inmunológico para que como comunidad entendamos la relaciones que tiene este, con el nivel de estrés, con el nivel de actividad física o de sedentarismo. Tenemos un sistema inmune que podemos dividirlo en dos: El sistema inmune innato y el sistema inmune adaptativo.

< 2 > LAS DOS PARTES DEL SISTEMA INMUNE: INNATO Y ADAPTATIVO

El sistema inmune innato es la inmunidad natural, básicamente nuestro cuerpo nos defiende de ser colonizados o ser infectados por muchos mecanismos, entre esos mecanismos encontramos la indemnidad de la piel, la cera, la producción de cebo, las mucosas, la mucosa oral, el moco bronquial, el moco nasal, el moco protector en el tubo digestivo (que nos protege del ácido), todos son maneras de protegernos de bacterias infectantes. Nos protegen de muchas cosas todo el tiempo sin darnos cuenta. Eso es parte de nuestro sistema inmune innato.

Pero parte de nuestro sistema inmune innato también son células inmunológicas. El sistema digestivo está vigilado por unos, vamos a llamarle patrulleros, pueden controlar algunas situaciones de invasión, pero no son los mejores o más fuertes para combatir un patógeno agresivo.

Cuando nuestros patrulleros no logran resolver el problema, lo que ellos tienen es la capacidad de alertar a fuerzas especiales y a esas fuerzas especiales, es lo que vamos a llamar sistema inmune adaptativo, es mucho más especializado, mucho más capacitado para destruir con mucha más efectividad a los infectantes.

< 3 > RELACIÓN ENTRE EL AGENTE INFECCIOSO Y LA RESPUESTA INMUNOLÓGICA

Algo que es importante mencionar es que la activación de los patrulleros, que son esas células que vigilan nuestras mucosas, como los macrófagos, o como las células dendríticas (que hacen todo el tiempo un muestreo), generan daño de tejidos. Entonces si constantemente nos exponemos a sustancias que activan esos mecanismos de defensa, de alguna manera estamos aumentando el nivel de estrés oxidativo.

Eso es lo que ocurre después de una infección, las personas quedan en unos cuadros de fatiga, por ese daño oxidativo resultado del sobre ataque de nuestro sistema inmune. Eso nos ayuda a entender por qué las infecciones crónicas pueden llegar a ser un problema. En contexto de una infección crónica, por un lado nos debe hacer pensar que ese germen tiene características de virulencia o digamos que tiene un mecanismo que le permite evadir al sistema inmunológico y permanecer.

Por el otro lado el sistema inmune de esa persona que desarrolla una infección crónica, evidentemente puede estar mal-funcionando, puede estar débil, puede estar crónicamente inflamado y eso lo hace más susceptible.

< 4 > EL DAÑO CENTRAL QUE VUELVE UNA INFECCIÓN CRÓNICA

En general una persona con una infección crónica, no tiene una infección sino muchas infecciones crónicas, es decir, tiene un desarreglo muy trascendental centralmente en su microbioma.

El microbioma es el ecosistema de bacterias, virus y parásitos que coexisten y de alguna manera mantienen el equilibrio y es algo que me apasiona por su profundidad, porque se ha encontrado que la salud del microbioma modula nuestro sistema inmunológico. Hace que nuestro sistema inmune sea capaz de ser tolerante a las cosas.

Nuestro sistema inmune indudablemente tiene que tener la capacidad de detectar las cosas que son una amenaza potencial y debe tener la capacidad de reaccionar acorde al nivel de peligro. No es sano que si me encuentro una hormiga, yo le lance una granada, porque vienen problemas.

Una de sus fallas centrales es el microbioma, en el equilibrio de ese ecosistema que no es solamente intestinal, es principalmente intestinal. De alguna manera es el reservorio que surte al microbioma de la piel, al microbioma de la vagina o urogenital, que surte flora para los pulmones, que surte la flora adecuada para el intestino delgado (el intestino delgado no es estéril) y una persona con una infección crónica, generalmente tiene un desarreglo en ese gran ecosistema.

Ese ecosistema depende en gran medida de lo que comemos.

Ese es uno de los mensajes grandes que quiero transmitirles, tener una buena salud está en tus manos, comer bien, comer sano, comer saludable, comer una alimentación antiinflamatoria, baja en esas sustancias que me inflaman, es de las mejores cosas que podemos hacer para mantener nuestra flora intestinal sana.

Los alimentos inflamatorios por ejemplo, si yo soy sensible al gluten y ese gluten llega a mi intestino, ese momento en que el gluten llega, me inflama la mucosa intestinal, esa mucosa intestinal inflamada daña las bacterias, entonces 3 días de comer pan, acaba con la flora intestinal de una persona sensible al gluten.

< 5 > EFECTOS DE LAS INFECCIONES CRÓNICAS

1. LA PERIODONTITIS

La periodontitis y las infecciones de la boca, aumentan el riesgo de diabetes, el riesgo de hipertensión, aumenta el riesgo de infarto, de enfermedades autoinmunes, de artritis reumautoidea, tiroiditis de Hashimoto. Lo interesante es que estas cosas pueden medirse por marcadores inflamatorios. En nuestra consulta de medicina funcional, corremos a nuestros pacientes un panel bioquímico supremamente completo que tiene todos esos indicadores inflamatorios.

2. HELICOBACTER PYLORI

Otra Infección crónica común es el Helicobacter Pylori, una infección muy buscada por lo gastroenterólogos y tratada de una manera muy convencional. Siempre que una persona sale de un tratamiento para Helicobacter (a veces se logra erradicar, a veces no), su microbioma queda muy deteriorado.

Recordemos ese valor que tiene la flora intestinal es nuestra salud inmunológica y siempre que completemos un curso de antibióticos, nos ocupemos de recuperar ese microbioma intestinal con una dieta, con probióticos (así sean comerciales) y con fermentados, los fermentados deben hacer parte de nuestro estilo de vida.

3. SIBO

Otra infección, que no es infección, pero es una forma de disbiosis que es importante mencionar, porque tiene muchas implicaciones sistémicas, es SIBO. SIBO traduce Sobre Crecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado, es decir, una concentración de bacterias anormal en una porción del intestino que está más abajo del estómago (por lo cual la endoscopia puede ser normal) y está más arriba del colon (entonces la colonoscopia puede ser normal). Está en esa porción de ese “eslabón perdido” de la gastroenterología.

SIBO puede ser causa de fatiga crónica, de síntomas digestivos crónicos, reflujo, distención abdominal incluso por el consumo de fruta, de agua o de cualquier tipo de alimento (así sea sano), y la inflamación de esa porción del intestino trae dificultades en la absorción de micro nutrientes como la B12, el hierro, el calcio y el magnesio. Podemos encontrar infecciones crónicas urinarias, donde el estreñimiento es uno de los principales perpetuadores de este tipo de infección recurrente en mujeres.

4. LOS HONGOS

También podemos tener infecciones crónicas por hongos y es algo que la medicina convencional hasta el momento no ha aceptado de lleno, pero nosotros en medicina funcional vemos que por ejemplo la candidiasis intestinal, en ciertos pacientes es un grave problema. Es difícil diagnosticarlos, no es suficiente con cuestionarios simplemente, a veces se necesitan pruebas un poco más fiables para documentar la situación y tratarla.

5. LOS VIRUS

Otra forma de infecciones crónicas que encontramos es la infección por virus. Es algo un poco más complejo a lo cual no voy a dedicar mucho tiempo, porque no se trata de generar pánico. Yo tengo pacientes que me llegan a consulta y me dicen “Dr. Mi problema es este citomegalovirus que tiene unos títulos altos”, pero uno va a ver y realmente el problema era más su dieta, su intestino… cosas más elementales. Ahora bien, es verdad que para algunas personas ese virus es un grave problema, pero es algo en lo que se necesita el criterio de un médico entrenado en esto, para poder tomar los pasos correctos, de cuando tratar y cuando no tratar un virus crónico.

Los virus también pueden evadir el sistema inmune. Muchos virus por ejemplo, integran su sistema genético a nuestro genoma humano que no se van a erradicar, entonces necesitamos un sistema inmune competente para mantener el problema a raya. Ahí es donde muchas veces el trabajo en Medicina Funcional va dirigido.

< 6 > SOLUCIONES QUE PUEDES HACER DESDE CASA

Hay herramientas valiosas para combatir las infecciones que hacen parte del arsenal terapéutico que utilizamos como médico funcional, pero también tenemos herramientas para utilizar en casa.

1. LOS ACEITES ESENCIALES

Yo soy muy partidario de enseñar a mis pacientes a usar los aceites esenciales. Los aceites esenciales son extractos de plantes sumamente potentes por sus efectos antimicrobianos, un aceite esencial tiene una gran virtud y es que, así como me combate una bacteria, me combate al mismo tiempo un virus, un hongo, un parásito y eso hace que su efecto sobre el microbioma sea mucho más regulador.

Entonces yo soy muy partidario y hace parte de mi botiquín. Cuando yo siento algo de molestia en la garganta siempre me pongo una dos goticas o tres, dependiendo, inhalar los vapores, de poner una gota, dos gotas en una taza de agua hirviendo, respirar esos vapores por nariz y por boca, es una manera poderosa de limpiar, nuestras vías respiratorias.

Los aceites esenciales por vía oral están contraindicados en niños, pueden causar convulsiones, pero por vía inhalada si, pueden usarse, por vía tópica con prudencia también pueden utilizarse en niños. Descarga el e-book: Aceite Escencial, Antibiótico Natural. Aprende todo sobre uso, dosificación y formas de suministrarlos.

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2. LA ESTRATEGIA MÁS PODEROSA

Pero bueno, si me preguntas cuál es la estrategia más poderosa para combatir una infección crónica, yo diría: LA DIETA. Si hay un elemento clave en mejorar la eficiencia en nuestro sistema inmune, es resolver la disfunción metabólica. La hiperglicemia, un azúcar elevado en sangre, el andar comiendo, picando harinitas, comiendo frutas demasiado frecuentemente en personas con algo de problemas metabólicos, es una manera de inmuno-suprimir nuestro sistema.

Cuando nosotros nos enfrentamos por ejemplo a un paciente diabético, no solo le miramos el azúcar, no es solamente darle la dosis de insulina y de hipoglicemiantes para que su azúcar se ponga en el rango, sino encontrar qué otras patologías asociadas están empeorando su control glicémico.

Curar una infección intestinal mejora en el control glicémico de una manera asombrosa y obviamente que curar el intestino implica comer adecuadamente y eso implica también mejora muchísimo el control glicémico.

Te invito a conocer las bases de la alimentación que recomiendo en mi consulta de Medicina Funcional.

CONCLUSIONES

La solución de las infecciones crónicas depende en gran medida del restablecimiento del sistema inmunológico y el eje central de este sistema es el microbioma.

Herramientas como la dieta, los aceites eseciales, los probióticos ya sean comerciales, los fermentados, suplementos como la vitamina D, vitamina A y el Zinc que son otros nutrientes claves para el sistema inmunológico, son acciones que podemos hacer desde casa, porque definitivamente nadie mejor que nosotros, para cuidar de nuestra salud.

¿Sufres por alguna infección crónica? ¿Conocías esta mirada a tu problema? Escríbeme en los comentarios.

Dr.-Juan-David-Aristizabal-_-Medicina-Funcional-_-Paleo-_-Toma-el-control-de-tu-salud

Un comentario de “Combate las INFECCIONES CRÓNICAS

  1. Maria Elena Castro Marin dice:

    Agradezco por los articulos publicados los estoy leyendo y creo q estan cambiando mi perspectiva de la enfermedad y la salud. Wuieto accedet a una consulta y empesare a cambiar mis hábitos para mejorar Gracias

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